La palma hecha torre

La palma hecha torre
CUMBRE. Recreación de la plaza superior del mirador. / L.V.

«¿Qué forma debería tener el mirador del palmeral de Elche?», se pregunta el despacho holandés MVRDV, autor de la propuesta Torre de la Palma. «Por un lado debería revelar la historia sobre la cultura árabe del palmeral y por el otro, debería ser una atracción contemporánea en la sociedad actual», argumentan.

«¿Cómo podemos hacer una estructura alta y atractiva que encuentre su lugar de una forma armoniosa en el perfil del centro histórico de Elche?», añaden. Explican que a través de los siglos se han ido añadiendo construcciones altas al resto de edificios. «El Palacio de Altamira, donde a 20 metros uno se siente como un pájaro entre las copas de los árboles; la Basílica de Santa María, cuyo punto más alto se sitúa a 35 metros de altura, desde donde se puede tener una panorámica del centro histórico y los huertos situados en los alrededores».

Pero consideran que la mejor vista, sin lugar a dudas, «es la que se obtiene desde el Puente del Ferrocarril. A 50 metros de altura uno puede verdaderamente apreciar la zona declarada Patrimonio de la Humanidad». Tras estas argumentaciones, concluyen que el nuevo Mirador «debería ser el próximo paso para obtener vistas panorámicas desde la altura y además facilitaría la posibilidad de poder divisar la zona más meridional del palmeral».

MVRDV plantean el nuevo mirador, la Torre de la Palma, con sus 61 metros de altura, como un nexo en la sucesión de torres históricas constituidas por los mencionados edificios y las antiguas construcciones defensivas árabes (Vaillos y Ressemblanc). Un paseo por la ciudad empezaría y acabaría en la Torre. El Palmeral, de ese modo, sería visible en todo su esplendor. Y viceversa, la importante estructura podría ser vista desde lejos y dar a conocer el Palmeral de Elche.

En la parte inferior de la torre los arquitectos holandeses sitúan la Plaza de la Palma, conectando con el Bulevar de la Palma (actual Paseo de la Estación). Esta zona se peatonaliza, uniendo la plaza del Palacio y la zona peatonal que rodea la Basílica de Santa María. El parking existente en Candalix sería el lugar idóneo para mercados al aire libre, una zona de alquiler de bicis y carros: sería la Plaza del Souvenir. El aparcamiento podría trasladarse a un nivel inferior para descongestionar la zona.

Características

La torre tendrá ascensores y escaleras con vistas en varias alturas, una amplia zona abrigada, preferiblemente un restaurante, y una plataforma mirador que invite a la gente a observar y sorprenderse ante la visión del mar de palmeras. En la plataforma también se pueden celebrar pequeños eventos como un concierto, una fiesta o un congreso. Por la noche la torre suavemente iluminada, «sería un destino romántico donde irían a reunirse los ilicitanos insomnes».

Al pie de la torre se reubicaría la oficina de turismo. Se plantea como el nuevo punto estratégico de llegada de turistas (por tren o autobús) para recibir información para visitar la ciudad.

Hay dos ascensores con capacidad para 11 personas cada uno. Uno podría subir a la plataforma del mirador y bajar sin hacer paradas. El otro podría estar reservado para servicios y en días con mucha afluencia de visitantes, podría usarse para subir al mirador y bajar, pero realizando más paradas. Hay dos escaleras descubiertas, para bajar tranquilamente y disfrutar de las diversas panorámicas de la ciudad. También se usarían como salida de incendios.

La torre tendría una estructura de acero recubierta con láminas de aluminio anodizado. El color dorado combina con los pies de las palmeras de color marrón. Las escaleras interiores son de acero lacado en color y la terraza podría tener suelo de parquet de madera con el mismo diseño entrelazado que tiene la estructura de la torre.

Por el día es fácil identificar la silueta del nuevo icono de Elche. «La intensa luz solar del sur de España haría que la torre anodizada resplandeciera y brillara como una joya», señalan los autores. Al atardecer la luz del interior de la torre empieza a ser más intensa que la luz exterior. Por la noche en cambio la silueta será inversa. La estructura estará iluminada desde dentro hacia afuera a lo largo de toda la torre, de manera que brillará como un farol. En fiestas, la iluminación se puede adaptar a la ocasión y el castillo de fuegos artificiales del 15 de agosto se lanzaría desde la Torre de la Palma.

La estructura no debería ser ni ostentosa ni monolítica; solamente daría sombra y sería un obstáculo predominante. «Por el contrario, debería ser poética y ligera como la magnífica artesanía de la ingeniosa palma elaborada con las palmas blancas». Gracias a la perfecta combinación de una estructura central de acero descubierta rodeada por una malla, conseguimos una columna estilizada y una cumbre impresionante. El sistema continuo y fluido de esta estructura le confiere a la torre la sensación única y elegante, de que se envuelve por encima del palmeral.

 

 

Mirador de Elche | Fotos